Un impresionante contrato de la República Bolivariana de Venezuela con un bufete anglosajón ejemplifica la enorme capacidad de mover dinero de la actual presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, capaz de atraer asesores de todo signo.
El bufete conocido ahora en España por su campaña contra la Agencia Tributaria asegura que sus trabajos para la República Bolivariana fueron «técnicos»
Un impresionante contrato de la República Bolivariana de Venezuela con un bufete anglosajón ejemplifica la enorme capacidad de mover dinero de la actual presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, capaz de atraer asesores de todo signo.
Se trata del contrato al que ha tenido acceso este diario que suscribió Amsterdam & Partners, el famoso bufete anglosajón que está siendo conocido en España por su feroz campaña contra la Agencia Tributaria. Su líder, Robert Amsterdam, ha acusado a la Inspección de Hacienda de actuar como «una mafia» e impulsa iniciativas legales contra Hacienda.
Sus servicios interesaron en 2020 a Delcy Rodríguez, entonces vicepresidenta de Nicolás Maduro, dando señales de intentar un primer acercamiento a Donald Trump en su último año del primer mandato. El entonces procurador general de Venezuela, Reinaldo Muñoz Pedroza, se encargó de cerrar las condiciones del fichaje de Amsterdam & Partners como representante legal y asesor en EEUU de la República Bolivariana de Venezuela por 4,05 millones de dólares.
«Las partes reconocen y acuerdan que el Despacho renunciará a la facturación por horas y que, en su lugar, se abonará al bufete unos honorarios fijos de 4.049.848,88 dólares, pagaderos en cuatro plazos», reza el documento. Y este fue el calendario: 1.049.848,88 dólares el 31 de enero de 2020 y, el resto, un millón mensual hasta mayo. El régimen de Maduro pagaba por adelantado unos servicios que se extenderían, en principio, durante todo ese año, hasta el 31 de diciembre de 2020. La relación siguió dos años más.
Un portavoz del bufete, con sede en Londres y Nueva York, afirma a este diario que se trata de un contrato del pasado y que la relación era con Delcy, no con Maduro. Lo enmarca en un contexto en el que, aunque EEUU mantenía bajo sanciones al régimen venezolano, la actual presidenta ya hacía gestiones de aproximación.
«Entre 2020 y 2022, durante un periodo en el que se percibía un acercamiento con Estados Unidos, la República Bolivariana de Venezuela contrató a Amsterdam & Partners LLP», admite el portavoz. «Siguiendo las instrucciones de la entonces vicepresidenta Delcy Rodríguez, el bufete prestó asesoramiento sobre una serie de cuestiones específicas y técnicas relacionadas con las sanciones», agrega, sin dar más detalles.
¿Cobró cuatro millones anuales durante todo el período? Amsterdam & Partners no niega que esa fue la cifra en 2020, pero declina especificar qué sucedió en los años posteriores. «En lo que respecta a los honorarios, no hacemos declaraciones públicas sobre los contratos confidenciales con sus clientes», zanja.
Robert Amsterdam declaró a EL MUNDO el pasado 23 de mayo que «hay varias personas que financian mi campaña contra Hacienda, de España y de otros orígenes». Declinó dar nombres, pero el bufete desvincula la actual campaña contra la Agencia Tributaria de aquel trabajo con Caracas y lo presenta como una labor profesional con Rodríguez y no política. Amsterdam fue contratado por Delcy, pese a que firmó en 2009, por ejemplo, un artículo en The Washington Post en el que equiparaba a Hugo Chávez con Vladimir Putin por no respetar la ley con violencia.
Este llamativo fichaje es una nueva muestra del pragmatismo de la actual presidenta venezolana y del dineral que mueve procedente del petróleo.
La potencia económica de la élite al frente de Venezuela es precisamente lo que condujo a reabrir el pasado año la investigación sobre los ya exdirectivos de Plus Ultra, investigados inicialmente por blanqueo de fondos de altos cargos chavistas con el rescate del Estado, pero que ha servido para destapar cobros del expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero a partir de 2020 de la tenebrosa sociedad creada en aquel año Análisis Relevante. Más allá de Plus Ultra y otros clientes, el verdadero eldorado de Zapatero y de quien es identificado como su intermediario, Julio Martínez Martínez, puede estar precisamente en Venezuela, según fuentes de la investigación.
La Udef apenas ha detectado hasta ahora un contrato del Banco de Desarrollo Económico y Social de Venezuela (Bandes), una entidad pública, con Julito a través de una oscura filial de su empresa alicantina Idella Consulenza en las Islas Vírgenes. También en aquel 2020 ofreció a la trama, como publicó este diario el pasado 27 de mayo, nada menos que una comisión del 8,75 % si conseguía recuperar una deuda de oro contraída por un fondo de Dubái.des de la población. Entre los insólitos clientes de Analisis Relevante y las hijas del ex líder del PSOE figuran también otros venezolanos próximos al régimen.
Es un país con las mayores reservas de crudo del mundo y potencial para ingentes recursos económicos, pero, como se ha constatado en la tragedia del terremoto, la élite en el poder no los ha empleado en lo que realmente necesitaba su pueblo.
La efeméride/ FIN DE COOPERACIÓN EN EL AVE
Acaba de cumplir 16 años el acuerdo de cooperación ferroviario que suscribieron los entonces responsables de Transportes de EEUU, Ray Lahood, y de España, José Blanco. El plan de Barack Obama era multiplicar la red ferroviaria de alta velocidad en el país y Blanco auguró una gran oportunidad de negocio para el sector ferroviario español en línea con el AVEa La Meca. En este aniversario, el ministro Óscar Puente ha viajado a EEUU para intentar reanimar aquella cooperación, a la que Washington ha puesto fin. Así lo ha declarado el propio Puente a Bloomberg al constatar que ha sido retirado el funcionario estadounidense de enlace desplazado para engrasar esa cooperación. En la agenda de Puente de estos días en EEUU no consta que haya sido recibido por su homólogo, Sean Duffy, como sucedía en tiempos de Blanco.
El personaje/ OIT PENDIENTE DE LA DEUDA DE EEUU
Ya es difícil para un gobierno en fase terminal conseguir apoyo de socios europeos para cargos internacionales, pero más aún la dirección general de la Organización Internacional de Trabajo a la que aspira la vicepresidenta segunda, Yolanda Díaz. Por un lado, miembros permanentes como Alemania o Italia no tienen precisamente al Gobierno español actualmente como aliado favorito y países africanos quieren que siga el togoleño actual, Gilbert F. Houngbo. Por otro, la estrategia de estas agencias internacionales es no perder a EEUU. Se trata de un cargo muy condicionado por Donald Trump, porque la decisión de éste de interrumpir sus aportaciones a organismos como éste supone un agujero de más de 250 millones de dólares en laOIT, lo que representa el grueso de sus serios problemas de tesorería. Se decide en noviembre.
Para seguir/PLUS ULTRA, EN MANOS DE LA SEPI
Surrealista la situación de la presidenta de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (Sepi), Belén Gualda. Ella pudo forzar hace tiempo la salida de los máximos responsables de Plus Ultra, Julio Martínez Sola y Roberto Roselli, investigados desde diciembre, porque controla de facto la aerolínea al haber ésta incumplido plazos de devolución de la ayuda estatal. Sin embargo, no lo hizo y ha tenido que ser la presión interna en Plus Ultra la que ha llevado a ambos a la dimisión tras su insostenible situación y su estrategia personal de defensa al margen de los intereses de la aerolínea. Gualda se encuentra ahora con que, estando ella misma imputada por la trama de Cerdán y negándose a dimitir, Plus Ultra le plantea sustituir a los investigados por alguien que no lo esté como el veterano consejero Hugo Castaño.
Actualidad Económica. Noticias de Economía Nacional e Internacional
