<p>La estrategia de convertir a Indra en un campeón nacional de la industria de defensa sufre un nuevo traspiés tras la salida de su máximo ejecutivo y una nueva injerencia gubernamental que deja un mensaje claro en el mercado sobre quién manda en la compañía, algo que no suele gustar en el mercado. </p>
El Gobierno puede seguir inyectando millones a base de contratos, pero la empresa necesita desarrollar la capacidad para gestionarlos
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La estrategia de convertir a Indra en un campeón nacional de la industria de defensa sufre un nuevo traspiés tras la salida de su máximo ejecutivo y una nueva injerencia gubernamental que deja un mensaje claro en el mercado sobre quién manda en la compañía, algo que no suele gustar en el mercado.
- ¿Qué ocurrirá ahora en el Consejo de Indra?
- Sin contar al nuevo presidente, Indra tiene otro hueco en el consejo que tendrá que llenar de cara a su próxima junta de accionistas. De los Mozos debe renovar su contrato, que vencía en junio, para continuar como CEO y todas las elecciones que se hagan deben recibir el refrendo de una junta de accionistas que apoyó en un 99% a Escribano. La unión del Gobierno y los aliados vascos de Sapa hace ‘sencillo’ llegar al 50% en todo caso, pero los inversores ven con mucho cuidado el porcentaje con el que se refrenda cada acuerdo.
- ¿Cómo afecta el cambio en la cúpula al plan de Indra?
- Indra planeaba presentar antes de mitad de año su nueva estrategia industrial y un plan estratégico en el que iban a adelantar varios años su objetivo de facturar 10.000 millones. Esta hoja de ruta ya estaba comprometida con la renuncia a la fusión con EME, por lo que es de esperar retrasos en un contexto que no puede ser más favorable para la compañía por el rearme europeo.
En España, no existen muchas alternativas a EME para ganar la capacidad industrial que Indra necesita, lo que está haciendo que muchas empresas del sector miren al motor y sus fábricas como alternativa, pero es una tarea que necesita recursos ingentes. Solo para fabricar la artillería autopropulsada, Indra calcula una inversión en maquinaria de más de 120 millones, a la que habría que sumar el personal y el pago por la licencia a los coreanos de Hangwha. Una situación similar se verá en otros programas.
- ¿Qué pasa con los Escribano?
- Los Escribano no son solo accionistas de referencia en Indra y consejeros, sino que su compañía sigue operando y ellos tienen el 100% del capital. Está la opción de encontrar otro comprador, en un contexto en que empresas como la alemana Rheinmetall quieren crecer en vehículos terrestres en España.
Al mismo tiempo, tienen a su cargo importantes programas del Gobierno como el lanzador de misiles Silam, así como programas estratégicos que desarrollan en conjunto con Indra como la mencionada artillería o los sistemas contradrón, claves en el contexto actual como se ha visto primero en Ucrania y ahora en Irán.
- ¿Qué planes tiene para la empresa el Gobierno?
- El Ejecutivo tiene un margen de unos 10.000 millones de euros en nuevos contratos de Defensa para llegar al 2% del PIB este año. Se da por hecho de que Indra será junto a Airbus y Navantia de nuevo el principal adjudicatario. El problema es que la cotizada necesita el personal, la capacidad industrial y tecnológica para que estos productos lleguen a buen puertoy para ello las figuras de Escribano y De los Mozos como industriales han sido muy valoradas, especialmente el primero.
El grupo tiene el objetivo de abrir cinco nuevas fábricas que se sumen a las ya anunciadas en Málaga, León y Gijón para conseguir los niveles de producción que necesita el Gobierno de un campeón nacional.
- ¿Cómo va Indra respecto a su competencia?
- La dimensión de Indra es mucho menor que las de sus comparables en el resto de socios europeos. Sus 8.500 millones de euros de capitalización son una fracción de los 72.0000 de Rheinmetall (Alemania), los 36.000 de Leonardo (Italia) o los 54.880 de Thales (Francia).
- ¿Volverá a subir la acción?
- Los analistas valoran a Indra en 62,95 euros, un 33% más de lo que vale ahora mismo en bolsa. El contexto de tensión de EEUU y la OTAN también ayudará ,pero el mercado siempre ha esperado a que la firma muestre resultados para comprar cuando el Gobierno ha intervenido en la gobernanza de la cotizada. La fecha marcada en rojo es la del próximo 29 de abril, cuando la compañía tiene pendiente presentar resultados.
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