El juez Juan Carlos Peinado ha dictado este lunes el auto de apertura de juicio oral contra Begoña Gómez por tráfico de influencias y malversación. La decisión supone enviar ante un jurado a la esposa del presidente del Gobierno.
El auto de apertura de juicio oral a la esposa del presidente del Gobierno se extiende a su asesora en La Moncloa, Cristina Álvarez, por colaborar en el uso privado del ‘software’ de la Complutense
El juez Juan Carlos Peinado ha dictado este lunes el auto de apertura de juicio oral contra Begoña Gómez por tráfico de influencias y malversación. La decisión supone enviar ante un jurado a la esposa del presidente del Gobierno.
El magistrado, a solo unos días de su jubilación, ha rechazado las alegaciones del nuevo abogado de Gómez, Jaime Campaner, contra el escrito en que la acusación popular reclama 13 años de prisión, cuya invalidez solicitaba. Se trata de la segunda vez que Peinado dicta este auto. El primero quedó desactivado por decisión de la Audiencia de Madrid, que limitó de dos a cuatro los delitos atribuidos a Begoña Gómez, dejando fuera la apropiación indebida y la corrupción en los negocios.
El auto de apertura de juicio oral se extiende a su asesora en La Moncloa, Cristina Álvarez, a la que se atribuye el delito de malversación. Fuera de este juicio queda el empresario Juan Carlos Barrabés, que sigue bajo investigación de la Fiscalía Europea.
El delito de tráfico de influencias de la esposa de Pedro Sánchez corresponde a la creación, puesta en marcha de su cátedra extraordinaria en la Complutense. En cuanto a la malversación, tiene una doble vertiente: el uso particular de un software creado para la cátedra de la Universidad Complutense -aquí se responsabiliza también a la asesora- y el uso recurrente de la asesora de La Moncloa para su actividad económica.
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