<p><strong>La Assemblea Nacional Catalana (ANC), </strong>la entidad que fue motor del independentismo y principal impulsora del <i>procés </i>en la calle, ha pasado de movilizar a miles de personas a no tener <strong>suficientes candidatos para llenar todos los puestos de su dirección (secretariado nacional)</strong> en las elecciones internas que afronta este abril. Un síntoma de su declive tras la caída de socios e ingresos de los últimos meses y los pinchazos en las últimas manifestaciones recientes como la protesta por la crisis de <strong>Rodalies</strong>, que el soberanismo trató de adueñarse con un discurso centrado en atacar de nuevo al Estado por su gestión en Cataluña.</p>
Solo se han presentado 64 candidatos para una cúpula, el secretariado nacional, de 77 miembros en las elecciones internas
La Assemblea Nacional Catalana (ANC), la entidad que fue motor del independentismo y principal impulsora del procés en la calle, ha pasado de movilizar a miles de personas a no tener suficientes candidatos para llenar todos los puestos de su dirección (secretariado nacional) en las elecciones internas que afronta este abril. Un síntoma de su declive tras la caída de socios e ingresos de los últimos meses y los pinchazos en las últimas manifestaciones recientes como la protesta por la crisis de Rodalies, que el soberanismo trató de adueñarse con un discurso centrado en atacar de nuevo al Estado por su gestión en Cataluña.
Ahora, en su proceso de elección de la cúpula, el número de candidatos al secretariado nacional será inferior al de plazas disponibles por primera vez. En total, se han presentado 64 aspirantes para ocupar 77 puestos, según la lista definitiva de candidaturas hecha pública internamente y avanzada por la agencia Efe. Los comicios se realizarán del 14 al 18 de abril, y el nuevo secretariado -el principal órgano de mando- se constituirá el 25 de abril. Hace diez años, en el mencionado 2016 y justo antes del referéndum ilegal del 1 de octubre de 2017, fueron 139 candidatos los que se presentaron para las plazas del secretariado nacional de la entidad en unas elecciones en las que Jordi Sànchez fue encumbrado luego presidente de la organización independentista al sumar más votos de la cúpula que su rival.
De hecho, solo habrá batalla en dos secciones: el bloque nacional, donde hay 16 candidatos para 13 sillas; y en el de las comarcas gerundenses, donde hay seis personas propuestas para cinco plazas. Por tanto, el secretariado nacional de la ANC quedará por debajo del límite de 77 miembros establecido por la normativa interna y se registrarán más vacantes que las del número de candidatos presentados, ya que las personas que opten a una sección no podrán aspirar a otra en caso de no ser elegidos.
Esta falta de candidatos para la cúpula de la organización también contrasta con el cambio interno de estatutos que la ANC validó el pasado verano. Los socios aprobaron, con un 73% de apoyo, reformarlos parcialmente con un doble objetivo: eliminar el requisito de dos tercios de los votos para ser elegido cargo orgánico de la entidad, y permitir a antiguos secretarios nacionales volver a ser elegidos. Por ejemplo, Pere Pugès, uno de los cuatro fundadores de la ANC, se presenta a las elecciones para formar parte del secretariado nacional, igual que el actual presidente Lluís Llach. Luego, esta cúpula se encarga de elegir a la presidencia y sus principales cargos (vicepresidencia, secretaría y tesorería) entre los que den un paso al frente ya que en la fase actual del proceso aún no está permitido.
Este ocaso es paralelo a la pérdida de socios de la ANC, que el propio Lluís Llach confirmó hace ahora un año, cuando cifró en 30.000 los afiliados de pleno derecho (los que pagan cuota) por los 40.000 de 2019.
Una caída sostenida de la que fuera la entidad de referencia del independentismo y máxima artífice de los sucesivos desafíos al Estado. En la última Diada, sólo 28.000 personas se manifestaron en Barcelona, según el Ayuntamiento, una cifra residual teniendo en cuenta que las grandes manifestaciones de hace una década tocaron techo con hasta 1,8 millones de participantes.
De hecho, la última manifestación convocada por la ANC fue para aprovechar la indignación por la crisis de Rodalies tras el accidente de Gelida, se organizó conjuntamente con el Consell de la República -el organismo que en su día presidió Carles Puigdemont- y apenas congregó a 8.000 personas, según la Guardia Urbana de Barcelona. Una marcha para la que se escogió un lema que no dejaba lugar a dudas: «¡Basta! Única vía: independencia».
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