Europeos, ¡es la industria!

<p>Groenlandia, Ucrania… han protagonizado un comienzo de año terrorífico, sí, pero ¿hemos reaccionado lo suficiente? La respuesta es no. Más bien, ha sido lo contrario como demuestra la absolutamente innecesaria y basada en bulos polémica sobre Mercosur, el mayor disparo en el pie que podíamos pegarnos en un tiempo en el que no estamos para bromas.</p>

Seguir leyendo

 Si en 2026 los europeos no reaccionamos y no nos tomamos en serio lo que necesita la industria puede que sea demasiado tarde para casi todo.  

Groenlandia, Ucrania… han protagonizado un comienzo de año terrorífico, sí, pero ¿hemos reaccionado lo suficiente? La respuesta es no. Más bien, ha sido lo contrario como demuestra la absolutamente innecesaria y basada en bulos polémica sobre Mercosur, el mayor disparo en el pie que podíamos pegarnos en un tiempo en el que no estamos para bromas.

Mientras, la economía europea, salvo la española que resiste, languidece sin que su corazón, la base de nuestra prosperidad desde la revolución industrial, la industria obviamente, presente un cuadro que refleje la inversión, el aumento de escala, los proyectos tecnológicos y el dimensionamiento europeo que necesita.

En EsadeGeo acabamos de presentar un trabajo sobre «La Política Industrial Europea 2.0» en el primer año de la Comisión Von der Leyen II que muestra que seguimos sin una agenda sólida para el Mercado Único y padeciendo los efectos de una gravísima brecha de financiación, sin propuestas trascendentales para la Unión de Ahorros e Inversiones o la Unión de los Mercados de Capitales, elementos indispensables para que la industria pueda crecer e impulsar proyectos punteros. La situación sigue sin resistir comparación alguna con lo que ocurre en los EEUU donde levantar capital sigue siendo mil veces más sencillo que en Europa. Seguimos sin euro digital, sin un activo seguro europeo -deuda europea- que sea una referencia global, con políticas industriales nacionales que fragmentan el Mercado Único, malamente financiadas y trufadas de ayudas de Estado… El borrador del nuevo presupuesto europeo, el Marco Finaciero Plurianual (MFP) es la quinta parte del mínimo que propone Mario Draghi en su informe, y el fondo de competitividad la décima parte de la cifra de Draghi. Seguimos a la espera de un nuevo fondo europeo de inversión que sustituya al NextGenerationEU mediante endeudamiento común. Los 100.000 M€ del Affordable Energy Action Plan tampoco son suficientes.

Europa está sobrediagnosticada: Brújula Competitiva; Pacto por una Industria Limpia; Ley Omnibus; Plan de Acción para una Energía Asequible, además de las estrategias sobre competitividad y Mercado Único de Mario Draghi y Enrico Letta…

Este año debe ser el de la acción superando la manida simplificación-desregulación que en solitario no generará crecimiento alguno (Jonás Fernández). El documento citado propone las siguientes medidas urgentes:

· Acelerar la Unión de Ahorros e Inversiones y la Unión de los Mercados de Capitales -eliminación de barreras, armonización de estándares financieros, completar la Unión Bancaria- mediante acuerdo del Consejo Europeo. Esa es la única forma de canalizar el 70% del ahorro europeo hacia inversión productiva e innovación tecnológica.

· Creación de un activo seguro europeo mediante propuesta de la Comisión. La emisión de dicho activo de deuda común no solo es la manera más eficiente de financiar las transformaciones urgentes, también es una condición complementaria a una Unión de Capitales y a un euro fuerte.

· Incremento de los recursos fiscales de la UE. Nuevos recursos propios encaminados a una unión fiscal. Utilizar los ingresos de CBAM y ETS en inversiones que beneficien directamente la descarbonización de los sectores industriales.

· Coordinación de la financiación y el gasto público (ayudas de Estado) desde las instituciones de la UE y no desde los Estados miembros.

· Movilización de capital público para la modernización de la infraestructura de redes eléctricas y el aumento de las conexiones transfronterizas.

· Promoción y financiación pública de proyectos industriales y tecnológicos estratégicos a escala europea (también en defensa).

· Creación de una Agencia Europea de Desarrollo e Innovación Industrial para financiar e impulsar proyectos de innovación industrial de interés transnacional donde la iniciativa privada es débil en energía -nuevas fuentes, almacenamiento- y tecnologías de vanguardia -IA, chips y cuántica-.

· Continuar la diversificación de las cadenas de suministro globales.

· Diálogo fluido y planificación entre las instituciones públicas y los sectores industriales.

· Reformar el ETS (Emissions Trading System) y el CBAM (Carbon Border Adjustment Mechanism) ampliando los plazos de libre asignación de créditos a las industrias intensivas no-electrificables (ETS), y vinculando el CBAM al precio del carbono en países terceros para evitar la deslocalización y el encarecimiento de las importaciones.

· Revisión de las normativas de fusiones que hacen que las operaciones paneuropeas sean poco atractivas.

La lentitud con la que se desenvuelven la Comisión Europea y los Estados miembros durante el segundo mandato de Ursula von der Leyen está poniendo en riesgo la consecución de los objetivos que la Unión Europea se ha fijado para afrontar las transformaciones necesarias en el nuevo escenario económico y geopolítico. Transformaciones que exigen una acción mucho más contundente y un cambio de rumbo radical si se quiere asegurar el futuro de la UE tal y como la conocemos.

*Juan Moscoso del Prado es senior fellow de EsadeGeo

 Actualidad Económica

Noticias Similares