Estados Unidos e Irán han pospuesto el inicio de las conversaciones para poner un fin definitivo a la guerra que tenían previsto celebrar este viernes en el complejo turístico de Burgenstock, en las afueras de Lucerna (Suiza), según ha confirmado el Ministerio de Exteriores del país anfitrión, que aclara, sin embargo, que los trabajos preparatorios de la cita siguen.
El país anfitrión informa de que no habrá encuentro negociador hoy en Burgenstock pero los preparativos siguen. Los bombardeos israelíes matan a 18 personas en el sur de Líbano y un ataque de Hezbolá, a cuatro soldados
Estados Unidos e Irán han pospuesto el inicio de las conversaciones para poner un fin definitivo a la guerra que tenían previsto celebrar este viernes en el complejo turístico de Burgenstock, en las afueras de Lucerna (Suiza), según ha confirmado el Ministerio de Exteriores del país anfitrión, que aclara, sin embargo, que los trabajos preparatorios de la cita siguen.
El anuncio llega tras días de tensión por la resistencia de Israel a concluir su ocupación y detener los bombardeos en el sur de Líbano, adonde se extiende el acuerdo. De hecho, ha matado a 18 personas desde la madrugada, en una nueva ofensiva en torno a la ciudad meridional de Nabatiye, pese al acuerdo y a regir una tregua nominal, según los servicios médicos. Fue uno de los ataques más intensos en semanas, informa la agencia estatal de noticias libanesa.
El ejército israelí ha anunciado, además, la muerte de cuatro de sus militares, entre ellos un mando, en un ataque contra su tanque en el sur de Líbano. Es el mayor anuncio de bajas castrenses de las actuales hostilidades, donde superan las 30, sobre todo por el lanzamiento de drones por parte de Hezbolá.
Un portavoz de la Casa Blanca ya había anunciado anoche que el vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, había cancelado el viaje previsto para reunirse en Suiza con los negociadores iraníes con el fin de iniciar las conversaciones sobre la aplicación de un acuerdo alcanzado entre Teherán y Washington para poner fin a la guerra.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y su homólogo iraní, Masoud Pezeshkián, rubricaron el miércoles el documento en un acto virtual. El estadounidense lo hizo desde el palacio de Versalles, cerca de París. “Lo acabo de firmar”, confirmó el propio mandatario al abandonar la antigua residencia real. “El texto del memorando de entendimiento entre Irán y Estados Unidos ya ha sido oficialmente finalizado, ya que ambas partes lo han firmado”, anunció el portavoz del Ministerio de Exteriores iraní, Esmaeil Baghaei.
Las Fuerzas Armadas de Israel han atacado durante la noche “a terroristas de Hezbolá e instalaciones de infraestructura en varias zonas del sur del Líbano”, a raíz de ”las reiteradas violaciones del alto el fuego por parte del grupo respaldado por Irán”, según ha señalado un comunicado.
La realidad es más bien que el Gobierno de Benjamín Netanyahu se resiste a retirarse y detener los combates en Líbano, al considerar que no le concierne el pacto. No lo ha firmado, pero le incluye. Hezbolá lleva días señalando que cumplirá el acuerdo si la parte israelí también lo hace.
Un día antes, y con JD Vance criticando a los ministros israelíes opuestos al acuerdo con Irán y exhortando a Netanyahu a no “volverse loco” en Líbano, el ejército de Israel publicó un mapa que muestra la zona -ampliada- que controla allí militarmente, en el sur.
Segunda fase
El encuentro programado en Suiza sería el inicio de la segunda fase negociadora, aquella que debe definir el contenido del acuerdo definitivo sobre todo en lo referente al programa nuclear iraní y que debería durar, en principio, 60 días.
El memorando de entendimiento apunta a que Irán se compromete por lo menos a diluir, bajo supervisión del Organismo Internacional de la Energía Atómica, el uranio enriquecido al mayor nivel del que dispone.
Pero prácticamente todo lo demás está pendiente de definir, incluido si todo el material radiactivo quedaría en manos de Teherán o si debería entregar parte, como ocurrió con el pacto que selló Barack Obama.
También queda por concretar el paulatino levantamiento de las sanciones al que se compromete la Administración de Trump, así como el fondo de inversión por valor de 300.000 millones de dólares de inversiones que debería impulsar la reconstrucción.
Otro aspecto fundamental será el pacto acerca del estatus del estrecho de Ormuz. El pacto interino establece que la circulación será libre -sin peajes- “solo” durante 60 días, y queda por tanto por decidir qué pasará después, con un Irán decidido a dejar claro su control.
Se trata de una labor diplomática de inmensa dificultad. El pacto firmado hace una década por Obama costó dos años de negociaciones, pero los contactos previos para la discusión en sí duraron una década.
Feed MRSS-S Noticias
