El Gobierno de Japón ha convocado al embajador ruso en Tokio, Nikolai Nozdriev, para protestar por la visita sorpresa este jueves del presidente de Rusia, Vladímir Putin, a la isla de Iturup, cuya soberanía reclama Tokio junto a la de otras tres islas del archipiélago de las Kuriles (Kunashir, Shikotan y Habomai). Moscú arrebató estos cuatro territorios a Tokio a finales de la II Guerra Mundial. La visita del mandatario ruso se produce un día después de importantes maniobras navales rusas y del lanzamiento de un misil por parte de Corea del Norte, aliado de Moscú.
Tokio insiste en que esos territorios, que Rusia anexionó al final de la II Guerra Mundial, le pertenecen por derecho histórico e internacional
El Gobierno de Japón ha convocado al embajador ruso en Tokio, Nikolai Nozdriev, para protestar por la visita sorpresa este jueves del presidente de Rusia, Vladímir Putin, a la isla de Iturup, cuya soberanía reclama Tokio junto a la de otras tres islas del archipiélago de las Kuriles (Kunashir, Shikotan y Habomai). Moscú arrebató estos cuatro territorios a Tokio a finales de la II Guerra Mundial. La visita del mandatario ruso se produce un día después de importantes maniobras navales rusas y del lanzamiento de un misil por parte de Corea del Norte, aliado de Moscú.
La primera ministra japonesa, Sanae Takaichi, ha calificado de inaceptable el viaje del presidente ruso a la isla. “La visita hiere los sentimientos del pueblo japonés”, dijo la mandataria nipona en referencia a la primera visita de Putin a Etorofu, como llaman los japoneses a la isla de Iturup, la más grande del archipiélago. En sus declaraciones a la prensa, Takaichi ha manifestado que la visita de Putin “hiere los sentimientos del pueblo japonés y resulta absolutamente inaceptable”.
Las islas están situadas al noreste de Hokkaido, la isla más grande al norte de Japón. Unos 17.000 residentes japoneses fueron expulsados de estos territorios hasta 1949, según documentos del Ministerio de Asuntos de Exteriores japonés. Tokio sostiene que la ocupación y desalojo de los habitantes nativos de Etorofu, Kunashiri, Shikotan y Habomai fue ilegal.
Desde la década de los sesenta, Rusia permite a los antiguos residentes japoneses y a sus familias viajar de forma temporal sin visado a algunas de las islas para visitar las tumbas de los antepasados.
El ministro de Exteriores japonés, Toshimitsu Motegi, fue el primero en expresar una protesta “enérgica”, que trasladaría al Kremlin “de inmediato”, según un comunicado del departamento ministerial. Motegi alegó que los calificados en Japón como “Territorios del Norte” (las cuatro islas) “son parte inherente del territorio japonés, tanto histórica como jurídicamente según el derecho internacional”.
Países en guerra
Rusia y Japón nunca firmaron un tratado de paz formal tras la II Guerra Mundial, debido principalmente a la disputa territorial no resuelta sobre estos cuatro territorios (las Kuriles están formadas en total por 56 islas).
Las negociaciones para firmar el tratado de paz entre Moscú y Tokio tuvieron un ritmo intenso durante el gobierno del primer ministro Shinzo Abe (1954- 2022), que entre 2013 y 2019 se reunió con Putin más de 25 veces, aunque sin resultados positivos. Los intentos de acuerdo colapsaron por la intransigencia de Moscú a la petición nipona de ceder soberanía sobre las dos islas mayores, Kunashiri y Etorofu.
Las relaciones se congelaron entre los dos países a raíz de la invasión rusa a Ucrania cuando Japón se sumó a las sanciones occidentales contra Moscú. Tokio impuso controles a las exportaciones rusas y le retiró la cláusula comercial de “nación más favorecida”.
Moscú respondió suspendiendo las negociaciones del acuerdo de paz, congeló los viajes sin visado de japoneses a las islas y cesó el diálogo sobre actividades económicas conjuntas en ese archipiélago. Tokio sostiene que esos territorios constituyen parte inherente de Japón y se rigen por el Tratado de Comercio, Navegación y Delimitación firmado por los dos países el 7 de febrero de 1855.
La invasión de Ucrania
Durante el viaje, que la agencia estatal rusa TASS ha descrito como la primera visita presencial de Putin al archipiélago, el mandatario ha recorrido la planta procesadora de pescado Yasny, en Iturup, después de supervisar los ejercicios navales en el extremo oriental de Rusia. En su visita a las maniobras militares en el Pacífico, el presidente ruso subrayó que la “realidad” de las islas Kuriles “está recogida en documentos internacionales”, a pesar de las reivindicaciones territoriales de Japón.
En referencia a las relaciones entre ambos países, Putin reconoció precisamente el papel constructivo de Abe, pero criticó las sanciones impuestas por Tokio a raíz de la invasión rusa de Ucrania. “Estamos viendo un cambio en su posición, uno que, quiero recalcar, no fue provocado en absoluto por nosotros”, dijo el mandatario ruso.
En febrero de este año, el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, afirmó que las relaciones de Rusia con Japón “se habían reducido a cero” debido a lo que calificó como la “postura poco amistosa” de Tokio hacia Moscú. En paralelo al enfriamiento diplomático también se ha enfriado el intercambio comercial entre los dos países, pese a la dependencia nipona de la energía rusa.
Las imágenes del canal Vesti TV han mostrado a Putin con un traje oscuro, de pie en una habitación, observando dos grandes atunes y fletanes sobre una mesa, mientras dos funcionarios hablaban sobre la pesca y el comportamiento migratorio de los peces. También se detuvo para probar huevas de pescado locales. “¡Qué tiempo tan agradable tienen, como en un balneario!“, expresa en la grabación el presidente ruso a un grupo de lugareños de Iturup. ”¡Y pensábamos que ustedes lo habían organizado!“, bromeó una mujer de unos treinta años.
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