La tasa de ahorro bajó al 12% en 2025, por el descenso en los tipos de interés, la inflación aún alta y la mejora de la tasa de paro

<p>La<strong> tasa de ahorro de las familias</strong> en España bajó al <strong>12% de su renta disponible bruta </strong>en 2025, siete décimas menos que en el año anterior pero un nivel todavía muy alto si se compara con la media del 7,2% en que se situó de 2015 a 2019, según los datos publicados este miércoles por el INE, que constatan que el descenso fue paralelo a un incremento del gasto en <strong>consumo </strong>final de los hogares del 6% en el promedio del ejercicio. </p>

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 Pese al descenso de siete décimas frente a 2024 sigue en niveles históricamente altos  

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La tasa de ahorro de las familias en España bajó al 12% de su renta disponible bruta en 2025, siete décimas menos que en el año anterior pero un nivel todavía muy alto si se compara con la media del 7,2% en que se situó de 2015 a 2019, según los datos publicados este miércoles por el INE, que constatan que el descenso fue paralelo a un incremento del gasto en consumo final de los hogares del 6% en el promedio del ejercicio.

Los factores que suelen explican una reducción del ahorro son la caída de la tasa de paro, ya que cuando ésta aumenta se incrementa el ahorro por motivos de precaución y viceversa, y en 2025 fue descendiendo hasta situarse por debajo del 10% por primera vez desde 2008; la menor incertidumbre a medida que se fueron estabilizando los aranceles y el efecto gradual de los tipos de interés más bajos.

Hay que tener en cuenta que cuando aumentan los tipos de interés, el ahorro se hace más atractivo, pero el año pasado el Banco Central Europeo (BCE) inició una senda de bajada, de forma que los tipos oficiales pasaron de situarse en el 2,9% en febrero y terminaron el año en el 2,15%, haciendo el ahorro menos interesante.

Influye también la inflación, ya que cuando sube restringe el poder adquisitivo de las familias, lo que dificulta su capacidad de ahorrar. El año pasado, el índice general de precios al consumo se moderó hasta mayo, aunque luego volvió a repuntar y cerró en diciembre en el 2,9%, cercenando el bolsillo de los hogares.

Esto, combinado con una mejora de la renta disponible bruta del 5,3% de media en el año, ha fomentado el consumo en detrimento del ahorro.

La evolución prevista de las variables mencionadas (inflación, desempleo o tipos de interés) hacía presagiar un descenso de la tasa de ahorro en 2025 y una estabilización a la baja los próximos años, si bien la caída al 12% el año pasado ha superado lo que esperaban instituciones como CaixaBank Resarch, que habían pronosticado un descenso al 13%.

Para 2026, no obstante, el escenario ha cambiado por la guerra en Irán: la inflación será más alta de lo previsto, no es descartable que el BCE tenga que interrumpir sus bajadas de tipos e incluso acometer subidas y la actividad -y por tanto el empleo- podrían resentirse, lo que unido a una mayor incertidumbre podría volver a elevar de nuevo el ahorro.

Con todo, los niveles actuales en España se sitúan muy por encima de la media histórica.

 Actualidad Económica

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