Los rincones más perturbadores de TikTok: así son los vídeos de terror que la plataforma no quiere que veas

Sonrisas inquietantes, escenarios en blanco y negro, voces estridentes, mensajes repetitivos e imágenes perturbadoras. Un nuevo fenómeno está ganando terreno en TikTok y ya ha sido bautizado como «Farlands». A diferencia de los retos, las tendencias o los lip syncs habituales, en estas «tierras lejanas» (el significado literal del término) los usuarios comparten vídeos cortos e inquietantes, a veces perturbadores y aparentemente sin sentido.

 Esta reciente tendencia se inspira en las Farlands (las Tierras Lejanas) de Minecraft. Según algunos usuarios, la plataforma está intentando ocultar este tipo de contenidos de terror  

Sonrisas inquietantes, escenarios en blanco y negro, voces estridentes, mensajes repetitivos e imágenes perturbadoras. Un nuevo fenómeno está ganando terreno en TikTok y ya ha sido bautizado como «Farlands». A diferencia de los retos, las tendencias o los lip syncs habituales, en estas «tierras lejanas» (el significado literal del término) los usuarios comparten vídeos cortos e inquietantes, a veces perturbadores y aparentemente sin sentido.

Su estética evoca algunos de los contenidos más míticos de la historia de internet: desde las famosas creepypastas (las historias de terror que circulaban por la red a principios de los 2000) y los memes más oscuros, hasta los contenidos más recientes generados por inteligencia artificial.

Empecemos por el significado del nombre: «Farlands» proviene de un glitch (es decir, un error o fallo técnico) que existía en las primeras versiones de Minecraft. Cuando el jugador alcanzaba un punto situado a 12,5 millones de bloques del punto de origen, el algoritmo del videojuego empezaba a generar errores gráficos debido a los límites matemáticos de su código. Las Farlands se consideraban una especie de frontera en el mundo virtual del juego, un límite en el que, sin embargo, el jugador aún podía moverse a pesar de encontrarse con paisajes completamente deformados.

Para tropezar con las Farlands de TikTok, en cambio, los usuarios tienen que llegar a los confines de la red social. Esta vez no se consigue a través de un glitch, sino haciendo scroll durante mucho tiempo, a veces hasta altas horas de la madrugada, con el objetivo de «agotar» el feed normal de TikTok. Según los rumores, la plataforma no mostraría estos vídeos en condiciones normales; es más, intentaría ocultarlos deliberadamente. Al final, el usuario se topa con uno de estos contenidos, que suelen tener muy pocas reproducciones y están publicados por perfiles con apenas un puñado de seguidores (o incluso ninguno). Una auténtica «tierra de nadie» donde se pierde toda lógica humana.

Los vídeos que aparecen duran apenas unos segundos y se caracterizan por ruidos extraños e imágenes a veces terroríficas, a veces grotescas, pero casi siempre inquietantes. Voces sintéticas repiten sin cesar frases sin sentido, lo que aumenta la sensación de malestar al ver el contenido. En otros casos, aparecen y desaparecen rápidamente rostros perturbadores o personajes inspirados en las propias creepypastas, esas leyendas urbanas nacidas en internet para entretener y asustar a los internautas.

Para algunos, por tanto, basta con agotar todo lo que TikTok ofrece antes de adentrarse en las llamadas Farlands. Sin embargo, otros aseguran que es necesario forzar el algoritmo escribiendo secuencias de números aparentemente aleatorias en la barra de búsqueda. Una vez dentro de las tierras lejanas de la aplicación, no es raro encontrarse con usuarios que dejan comentarios larguísimos (a veces de hasta 500 caracteres) con el único objetivo de «convencer» al algoritmo para que les siga recomendando vídeos similares. En el fondo, no es nada diferente de lo que los algoritmos de recomendación de las redes sociales ya hacen habitualmente.

Algunos usuarios llegan a debatir sobre la existencia de diferentes niveles dentro de las Farlands, poblados por personajes recurrentes, entidades misteriosas y referencias que solo entienden quienes frecuentan habitualmente estos rincones de internet. Se trata de una narrativa colectiva en constante evolución que recuerda, en cierto modo, a las primeras comunidades dedicadas a las creepypastas y a los grandes «misterios» de la red.

De hecho, el fenómeno tiene poco de novedoso: su estética bebe a menudo de los «deep-fried memes» (memes distorsionados hasta el extremo para reducir radicalmente la calidad de la imagen y hacerla casi irreconocible), mientras que los personajes que habitan estas historias inquietantes recuerdan a las leyendas urbanas que llevan décadas circulando por internet. En resumen: nada nuevo bajo el sol en cuanto al contenido.

La única diferencia respecto a lo que antes circulaba por los foros y las imageboards (los tablones de imágenes del pasado) es que ahora hay que meter al algoritmo en la ecuación. Si un vídeo o una racha de contenidos consigue mantenernos pegados a la pantalla, da igual cómo hayamos llegado hasta ahí: la plataforma nos seguirá mostrando vídeos similares. Ese es, precisamente, el mecanismo básico que ha convertido a las redes sociales en lo que son hoy. Al final, el algoritmo siempre gana.

 Tecnología – Píxel

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