<p>Si alguna vez has mirado con atención una <strong>torre de alta tensión</strong>, seguro que te has dado cuenta de que en sus <strong>cables </strong>hay una serie de <strong>discos </strong>alineados, como si fueran unos platos apilados. Aunque forman parte del paisaje, poca gente sabe realmente para qué sirven. Sin embargo, son esenciales para que la <strong>electricidad llegue de forma segura a los hogares</strong>.</p>
Resultan esenciales para que la electricidad llegue de forma segura a los hogares
Si alguna vez has mirado con atención una torre de alta tensión, seguro que te has dado cuenta de que en sus cables hay una serie de discos alineados, como si fueran unos platos apilados. Aunque forman parte del paisaje, poca gente sabe realmente para qué sirven. Sin embargo, son esenciales para que la electricidad llegue de forma segura a los hogares.
Los discos que se observan en las líneas de alta tensión son aislantes eléctricos. Su función principal es impedir que la corriente eléctrica pase del cable conductor a la torre metálica o al suelo, algo que provocaría cortocircuitos, pérdidas de energía e incluso accidentes graves. «Están diseñados para soportar altos voltajes eléctricos y mantener el conductor eléctrico en su posición«, detallan desde la empresa Poinsa, fabricante de aislantes eléctricos.
Los cables de alta tensión transportan electricidad a voltajes extremadamente elevados. A esos niveles, la electricidad puede saltar a través del aire si no se controla adecuadamente. Estos aislantes funcionan como una barrera para mantener la corriente en su lugar, especialmente en condiciones adversas como lluvia, humedad, niebla o contaminación.
Generalmente, están fabricados de cerámica o vidrio, materiales muy resistentes y excelentes aislantes térmicos. Sin embargo, en los últimos años también se utilizan materiales poliméricos, más ligeros y con buen comportamiento frente a la suciedad y la humedad.
Su forma tampoco es casual. Este diseño aumenta la distancia que tendría que recorrer la electricidad para escapar del conductor, lo que se conoce como distancia de fuga. Cuanto mayor es esa distancia, más difícil resulta que se produzcan descargas eléctricas no deseadas.
Los aislantes suelen colocarse en cadenas de varios discos en lugar de una sola pieza para repartir el voltaje total entre ellos.»Cuanta más longitud tenga la cadena de discos, más tensión puede soportar«, apunta el ingeniero y divulgador científico conocido en las redes sociales como The Wonder Wave. Además, añade que estos elementos ayudan a soportar el peso de los cables y las tensiones del clima.
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