Paula Badosa vive bajo la incertidumbre de qué pasará al día siguiente cuando se levante de la cama: si aparecerá un dolor nuevo, si reaparecerá uno antiguo que la obligue a dejar de jugar, o si podrá disfrutar de un rato de tenis. Antes de este US Open recién inciado tuvo que pasar por el quirófano para solucionar un pequeño problema nasal y durante el torneo no sabe cómo responderá su cuerpo. Pero, como ha hecho siempre, sigue adelante: tiene que seguir adelante.
Después de dos suspensiones y ocho bolas de partido desperdiciadas, la española cierra su victoria ante Kasatkina en primera ronda
Paula Badosa vive bajo la incertidumbre de qué pasará al día siguiente cuando se levante de la cama: si aparecerá un dolor nuevo, si reaparecerá uno antiguo que la obligue a dejar de jugar, o si podrá disfrutar de un rato de tenis. Antes de este US Open recién inciado tuvo que pasar por el quirófano para solucionar un problema de salud del que no quiere dar detalles, y durante el torneo no sabe cómo responderá su cuerpo. Pero, como ha hecho siempre, sigue adelante: tiene que seguir adelante.
Este miércoles completó su victoria en primera ronda del Grand Slam ante la ruso-australiana Daria Kasatkina por 6-1 y 6-4, tras un partido entrecortado y rarísimo. El martes arrancó con retraso por culpa de la lluvia, se jugó poco más de un set, se detuvo porque el cielo volvió a descargar, se reanudó y, finalmente, volvió a suspenderse cuando regresó la tormenta. Badosa dominó a su adversaria en todo momento, pero las interrupciones la obligaron a pensar de más, a temblar de más, a sufrir de más. De hecho, desaprovechó tres bolas de partido que le habrían permitido irse a dormir ya clasificada para la segunda ronda.
Y así, el desenlace de este miércoles fue especialmente peliagudo. La española se despertó en su hotel con un marcador muy favorable -6-1, 5-4 y 40-40- y con la opción de sellar su triunfo en menos de un minuto. Dos saques y ya lo tenía. Pero, al mismo tiempo, sufría la presión de quien sabe que debe ganar sí o sí, porque el partido estaba resuelto. Con dudas saltó a la pista y con dudas cerró el partido.
«Sinceramente, ha sido muy, muy duro. Ayer tenía que jugar al mediodía y al final salí del torneo a última de la noche. Hoy no sabía si jugaría sólo dos juegos, seis o si tendría que enfrentarme a otro set. Estaba super, super nerviosa», reconocía Badosa que desperdició hasta cinco bolas de partido más hasta resolver con un ‘ace’. «Menos mal que he ganado con un saque porque desde el fondo no me salían las cosas», admitió la española que el próximo partido se enfrentará a Coco Gauff, la número cuatro del mundo. Es una rival a la que ha ganado este mismo año en el WTA 500 de Berlín y a la que domina en los enfrentamientos previos, pero su rendimiento volverá a ser una incógnita.
«Me siento bien, estoy sana y eso es lo más importante», comentaba Badosa este miércoles, después de un nuevo parón de un mes y medio. Más allá de derrotar a Gauff y seguir adelante en el torneo, su objetivo vuelve a ser encadenar semanas y más semanas en activo para escalar otra vez en el ranking y volver al lugar que le pertenece.
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