Maquillado como el célebre archivillano de Gotham, antagonista de Batman, con una melena verde brillante y una amplia sonrisa pintada de oreja a oreja sobre el rostro blanco, un corredor misterioso se ha convertido en el personaje más comentado de los Sanfermines 2026. Lo que comenzó como un misterio viral en las redes sociales que desconcertaba propios y a extraños, terminó este sábado bajo el peso de la ley, las críticas de los puristas del encierro y una severa sanción de la Policía Municipal de Pamplona.
Durante el encierro, el joven sacó un teléfono móvil de su bolsillo y comenzó a grabarse a sí mismo
Maquillado como el célebre archivillano de Gotham, antagonista de Batman, con una melena verde brillante y una amplia sonrisa pintada de oreja a oreja sobre el rostro blanco, un corredor misterioso se ha convertido en el personaje más comentado de los Sanfermines 2026. Lo que comenzó como un misterio viral en las redes sociales que desconcertaba propios y a extraños, terminó este sábado bajo el peso de la ley, las críticas de los puristas del encierro y una severa sanción de la Policía Municipal de Pamplona.
La historia del «Joker de los encierros» comenzó a fraguarse en las primeras jornadas de las fiestas de San Fermín de este año. A diferencia de los tradicionales mozos vestidos de blanco y rojo con su periódico enrollado en la mano, un participante irrumpió en el recorrido caracterizado minuciosamente como el personaje del universo de DC Comics. Su cabellera teñida de verde y su rostro cubierto de pintura no tardaron en captar la atención de las cámaras de televisión y de los miles de espectadores que abarrotaban las calles de Pamplona.
El viernes 10 de julio, el periódico Noticias de Navarra ya publicaba crónicas sobre este «misterioso Joker de los encierros». Su identidad seguía siendo una incógnita para el gran público, pero sus imágenes ya inundaban plataformas como TikTok y X (antes Twitter). El debate estaba servido: para algunos era una nota de color divertida y pintoresca y para los corredores tradicionales, una preocupante excentricidad que contravenía las sagradas normas del encierro.
El clímax de esta historia se alcanzó este sábado 11 de julio durante el quinto encierro de las fiestas, protagonizado por los peligrosos y destartalados toros cárdenos de la ganadería de José Escolar. Fue una carrera multitudinaria y accidentada, que se saldaría con un parte de 16 personas asistidas y seis traslados al hospital.
El «Joker» decidió situarse en el tramo final del recorrido, en la zona que desemboca en el callejón de la plaza de toros. Según informaron algunos medios, el corredor fue arrollado y pisoteado junto a otros mozos por los toros que venían más descolgados por la parte derecha del trayecto.
Sin embargo, lo que desató la indignación general no fue su caída, sino lo que hizo inmediatamente después de levantarse: mientras intentaba zafarse de los cuernos de torazo y de los cabestros, el joven sacó un teléfono móvil de su bolsillo y comenzó a grabarse a sí mismo en carrera, llegando incluso a extender el brazo para tocar directamente a uno de los animales.
El comportamiento del corredor disfrazado no pasó desapercibido para los comentaristas de la retransmisión en directo de Televisión Española (TVE). Durante la emisión, el reconocido corredor y experto donostiarra Teo Lázaro no ocultó su enfado ante las cámaras: «Este joven no debería estar en el encierro y espero que sea sancionado. Es fácilmente localizable y lleva haciendo el indio varios días en el encierro«, recriminó Lázaro con dureza. Y añadió un rotundo: «A ver si ponemos seriedad de una vez».
La opinión del experto reflejó el sentir de la comunidad tradicional del encierro. En esta carrera, cada distracción, cada tropezón provocado por un objeto indebido o cada intento de llamar la atención de las reses puede desencadenar una tragedia colectiva, al alterar la trayectoria de unos animales de media tonelada que corren a gran velocidad.
La temeridad del personaje no acabó con el encierro. Tras la entrada de los toros en los chiqueros, comenzó la tradicional suelta de vaquillas en el ruedo de la plaza de toros. El «Joker», lejos de mantener un perfil bajo tras su peligrosa carrera, volvió a saltar a la arena.
Según el portal informativo Periódico Policial, el hombre intentó provocar a una de las vaquillas y sufrió una espectacular voltereta. Varias personas tuvieron que socorrerlo y ayudarlo a abandonar el ruedo debido al fuerte golpe. No obstante, en un arrebato de obstinación, regresó al redondel poco después.
Fue en ese momento cuando la Policía Municipal de Pamplona intervino de forma definitiva. Varias imágenes y vídeos difundidos en redes sociales capturaron el momento exacto en el que los agentes abordaron al «Joker» en medio de la arena, procedieron a su identificación y lo escoltaron fuera del recinto bajo la mirada de miles de asistentes.
La intervención policial le puso finalmente rostro y nombre al misterio. Según revelaron medios digitales como QZ Noticias, el corredor es un ciudadano estadounidense llamado Lacey Mrzena, originario de Chicago, un joven muy activo en redes sociales -un tarado importante- que presuntamente buscaba amplificar su impacto y conseguir notoriedad a través de sus arriesgadas y estúpidas acciones en Pamplona.
Su aventura en tierras navarras le costará ahora una importante suma de dinero. La Ordenanza del Encierro de Pamplona prohíbe taxativamente: Correr portando dispositivos de grabación (teléfonos móviles, cámaras, etc.) sin la debida autorización (Artículo 11) y llamar la atención de las reses, tocarlas o realizar acciones que puedan desviar su trayectoria natural. Estas conductas están tipificadas como infracciones graves en materia de seguridad, y las sanciones económicas contempladas van desde los 600 hasta los 6.000 euros.
La sanción a Lacey Mrzena se enmarca dentro de una campaña policial muy estricta durante estos Sanfermines para erradicar las conductas peligrosas vinculadas a la moda de grabarse corriendo. De hecho, la Policía Municipal ha confirmado que, en lo que va de fiestas, ya se han requisado 54 gafas inteligentes con cámara integrada a corredores que intentaban registrar la carrera desde dentro, lo que demuestra que la seguridad en las calles de Pamplona sigue siendo la prioridad absoluta frente a la búsqueda del «clic» fácil en las redes.
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