Sánchez no cierra ahora la puerta a concluir que Marruecos estuviera detrás de la crisis de Ceuta: «A día de hoy es descartado por nuestros servicios de inteligencia; digo de momento»

Durante todo el mes que dura ya la crisis de Ceuta, el Gobierno ha mantenido un lenguaje y posición muy cuidadosos respecto a Marruecos. Todos los miembros del Ejecutivo han puesto especial énfasis en no culpar al país vecino como instigador de la crisis migratoria en Ceuta. Pero ahora se abren matices en la posición gubernamental.

 El presidente revela que convocó a la embajadora el 21 de agosto, algo que no se había comunicado cuando en otras situaciones sí se ha hecho  

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El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha negado en el Congreo que el Gobierno tuviera sobre la mesa informes que alertaran de la «entrada masiva» que se produjo los días 30 y 31 de julio en Ceuta. «Ninguna de las alerta iba más allá de la descripción de datos o aviso rutinario», ha dicho, y ha añadido que no preveían la magnitud de la crisis que se produjo.

En los días previos, dos informes de inteligencia sí pusieron sobre aviso de una entrada «masiva» y del «colapso». En la descripción que hace el jefe del Ejecutivo de la crisis, señala que esos días se produjo un aumento de las entradas pero que, a su entender, se fijaba en la normalidad del aumento del flujo con la llegada del verano.

Según ha detallado Sánchez, entre el 10 y el 25 de julio aumentaron las entradas a nado por la frontera de Ceuta a una media de 37 diarias, «ligeramente superior a la habitual», y que la noche previa a la «avalancha» la cifra se elevó a 194. En ese momento, tanto el Gobierno de España como el ceutí «detectaron ese incremento y se coordinaron» ante un repunte que, según ha señalado, «en absoluto era inédito y excepcional».

Ya sobre la mañana del 30 ha dicho que «la situación cambia de forma radical» cuando se empieza difundir en redes sociales «la sentencia que impedía las devoluciones en caliente» y que en ese momento decenas de jóvenes comenzaron a cruzar por el espigón del Tarajal. «Ante esta situación, los agentes desplegados tuvieron que decidir entre dejar pasar o intentar contener a la fuerza, que evidentemente hubiera provocado una tragedia mayor aún», ha recalcado en referencia a los 141 fallecidos por ahogamiento y aplastamiento.

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