El cruce masivo de migrantes por la frontera entre Ceuta y Marruecos ya ha trascendido del plano nacional y ha desencadenado una crisis en el seno de la UE, con duras críticas a la política migratoria de Pedro Sánchez y llamadas a la expulsión de España del espacio Schengen.
Italia anuncia la suspensión de Schengen con España mientras varios socios exigen medidas e incluso plantean sumarse al bloqueo de la libre circulación. Ursula Von der Leyen, ha calificado de «inaceptables» las imágenes de la llegada masiva
El cruce masivo de migrantes por la frontera entre Ceuta y Marruecos ya ha trascendido del plano nacional y ha desencadenado una crisis en el seno de la UE, con duras críticas a la política migratoria de Pedro Sánchez y llamadas a la expulsión de España del espacio Schengen.
Unas amenazas que han llegado a materializarse en el caso de Italia. El Gobierno de Meloni ha anunciado que suspende el acuerdo Schengen con España como medida necesaria para «salvaguardar la seguridad nacional».
Aunque, posteriormente, Italia ha matizado que que los controles aeroportuarios y portuarios a viajeros llegados de España y decretados por la crisis en Ceuta serán aleatorios y solo afectarán a ciudadanos que no pertenezcan a la Unión Europea (UE).
En cualquier caso, la reacción italiana en esta crisis migratoria ha llegado justo después de un mensaje de Pedro Sánchez publicado en redes sociales en el que el presidente del Gobierno ha ido al choque contra varios países europeos, que le reclamaban que recuperase el control de las fronteras en Ceuta.
«La solidaridad y la empatía son opcionales», pero «el respeto a los tratados europeos y a los datos, no». En su mensaje, el presidente del Gobierno aportaba datos de «número de entradas irregulares entre 2021 y 2026» que atribuye a la Agencia Europea de la Guardia de Fronteras y Costas (Frontex).
«Por Italia: 478.600. Por los Balcanes occidentales: 340.600. Por Grecia: 259.800. Por España: 234.760. Por la frontera oriental: 48.000», detalla el jefe del Ejecutivo. No obstante, EL MUNDO ha podido comprobar que la cifra de llegada de inmigrantes a las costas españolas en dicho periodo superaría los 300.000 ya que, entre otras cifras, habría que sumar la de aproximadamente 50.000 personas que han llegado a Ceuta durante las últimas horas, según los propios datos facilitados este viernes por La Moncloa.
En su mensaje en X, Sánchez ha recriminado a los socios comunitarios que «no es tiempo de dividir». A lo que apostilla: «Es tiempo de seguir construyendo una Unión Europea fuerte y unida».
Tras varias horas de silencio oficial, y ante el clamor político encabezado por Italia, Francia y los países nórdicos, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula Von der Leyen, ha calificado de «inaceptables» las imágenes de la llegada masiva de inmigrantes a Ceuta, pide frenar «de inmediato» las llegadas e insta al Gobierno español a que «las devoluciones sean rápidas y como permiten nuestras normas».
«No podemos permitir que cualquiera venga a nuestra Unión sin respetar las reglas», ha escrito, a su vez, Von der Leyen, en una crítica implícita al Gobierno español. «Las travesías peligrosas deben parar inmediatamente y las redes de contrabandistas deben ser desmanteladas».
De esta manera, la presidenta de la Comisión Europea ha indicado que el comisario europeo de Asuntos de Interior y Migración, Magnus Brunner, está trabajando «estrechamente» con las autoridades españolas y está preparado para desplazarse a las zonas más afectadas, donde coordinará apoyo operativo adicional para España, también a través de la Agencia Europea de la Guardia de Fronteras y Costas (Frontex).
Por su parte, ha destacado que la comisaria para el Mediterráneo, Dubravka Suica, mantiene contactos con su homólogo marroquí y se ha mostrado convencida de que la «estrecha asociación» entre la Unión Europea y Marruecos contribuirá a obtener «resultados concretos».
Estas declaraciones han llegado después de que Bruselas ofreciera, este jueves, reforzar el apoyo financiero, técnico y operativo a España y reclamara a las autoridades marroquíes que realizaran «todos los esfuerzos necesarios» y adoptaran «medidas inmediatas» para impedir «estas peligrosas travesías».
Lejos de mostrar unidad en esta situación, los socios de España han mostrado su desacuerdo con la política migratoria de España, lo que ya ha provocado una crisis diplomática con Italia y Francia.
Los países nórdicos han hecho también causa común y se han mostrado favorables a fuertes medidas contra España. A ellos se han ido sumando otros que se plantean soluciones como excluir a España de Schengen. Sumándose casi una decena al planteamiento: Italia, Francia, Finlandia, Dinamarca, Suecia, Austria, Países Bajos, Lituania y República Checa.
El espacio Schengen es un área de libre circulación europea compuesta por 29 países (25 de ellos de la UE) que han abolido los controles en sus fronteras interiores para permitir el movimiento sin restricciones de personas y mercancías.
Emmanuel Macron ha pedido por su parte expresamente que «se intensifiquen los controles fronterizos con España». El presidente francés anunció al mismo tiempo estar dispuesto «a prestar a las autoridades españolas todo el apoyo necesario, si así lo solicitan, incluso a través de Frontex».
Francia va a quintuplicar desde este sábado el número de agentes encargados de los controles fronterizos con España, con 334 policías y gendarmes que se sumarán a los efectivos habitualmente movilizados en reacción a la crisis migratoria de Ceuta, anunció el ministro del Interior, Laurent Núñez.
«Francia no puede soportar las consecuencias de las políticas migratorias de sus vecinos», advirtió por su parte el ex primer ministro Michel Barnier. «Si un Estado miembro toma decisiones que crean un factor de atracción para la migración irregular, debemos poder proteger nuestras fronteras de inmediato, particularmente con España».
La líder de Agrupación Nacional y candidata presidencial Marine Le Pen aprovechó la ocasión para cargar la responsabilidad sobre el Gobierno de Pedro Sánchez. «Ante el masivo y coordinado flujo de inmigrantes hacia España, incitado por el Gobierno español, Francia debe reforzar sin retrasos sus fronteras», declaró Le Pen. «En el 2027, pondremos fin a esta locura reservando el espacio Schengen de libre movimiento a los ciudadanos europeos».
«España ha fallado completamente a la hora de proteger la frontera externa del espacio Schengen contra la infiltración», escribió por su parte en X Mari Rantananen la ministra de Interior de Finlandia Mari Rantanen. «Esto no puede continuar. Los países que no cumplen con sus obligaciones de proteger la frontera exterior no pueden ser miembros del espacio Schengen».
El primer ministro sueco Ulf Kristersson urgió por su parte al Gobierno español a «retomar el control de la situación y cumplir con sus compromisos de cooperación dentro del espacio Schengen». «Si la evolución de los hechos supone un Riesgo para la seguridad de Suecia, este Gobierno está preparado para tomar las medidas necesarias para salvaguardar el orden y el control», declaró Kristersson.
Por su parte, la primera ministra de Dinamarca, Mette Frederiksen, defendió este viernes que la Unión Europea (UE) estudie todas las opciones, entre ellas excluir a España del Tratado de Schengen.
«Es evidente que la UE debe dar de forma inmediata todos los pasos necesarios y considerar todas las posibilidades, incluida la suspensión de la cooperación de Schengen«, señaló la mandataria socialdemócrata en un comunicado enviado a la agencia danesa Ritzau Frederiksen resaltó que la migración incontrolada es una «amenaza» contra Europa y contra Dinamarca y enfatizó la importancia de mantener el control de las fronteras externas de la UE.
«Desarrollos preocupantes en Ceuta», escribió por su parte en las redes sociales el ministro de Exteriores de Países Bajos, Tom Berendsen. «Confiamos en que España haga lo necesario para proteger las fronteras exteriores de la UE y en que Marruecos tome también las medidas adecuadas».
El canciller alemán, Friedrich Merz, dijo este viernes que España debe recuperar el control en Ceuta, mostró su satisfacción por la decisión española de no permitir a los migrantes ilegales entrar en el continente europeo y afirmó que espera que Rabat los readmita inmediatamente.
«España quiere y debe recuperar el control de la situación en Ceuta lo antes posible. Por ello, acojo con satisfacción la intención de España de no permitir que los migrantes ilegales entren en el continente europeo», dijo Merz en un comunicado
El canciller austriaco, Christian Stocker, ha reclamado este viernes al Gobierno de España que no permita que «un solo migrante ilegal llegue al continente europeo», incidiendo en que la regularización de extranjeros ha resultado un «incentivo» a la migración ilegal.
«Situaciones como esta no pueden tener cabida en la Unión Europea. Ahora es decisivo que España cumpla con su responsabilidad europea y garantice que ni un solo migrante ilegal llegue al continente europeo», ha señalado en un mensaje en redes sociales en el que habla de la crisis en Ceuta como una «clara señal de alarma».
«Si la situación en España se desarrolla de tal manera que sintamos presión en nuestras fronteras nacionales, haremos todo lo posible para protegerlas, eso incluye, en caso de necesidad, cierres temporales de las fronteras de Schengen», ha expuesto Stocker, después de que países como Italia, Francia o Finlandia hayan apuntado a esa respuesta ante la crisis en Ceuta.
El primer ministro de la República Checa, el populista de derechas Andrej Babis, abogó este viernes también por excluir a España del espacio Schengen, atribuyendo la entrada de miles de personas en Ceuta de forma ilegal a una «escandalosa» política migratoria de Madrid.
«El espacio Schengen debería cerrarse a España de inmediato», dijo Babis en un comunicado remitido a la prensa por la Oficina del Gobierno checo. «Resulta absolutamente escandaloso que un Estado miembro de la Unión Europea aplique una política migratoria basada en la regularización de migrantes en situación irregular, cuando el enfoque de la Unión es justamente el contrario», añadió el mandatario, citado en la nota oficial.
El ministro de Exteriores de Lituania, Kestutis Budrys, ha considerado la avalancha de inmigrantes ilegales en Ceuta como una «llamada de atención para Europa» y ha reclamado mayores inversiones en las fronteras. «La seguridad de Europa comienza en sus fronteras exteriores. Los acontecimientos en Ceuta, España, son una llamada de atención para Europa»
El dirigente lituano ha defendido que «no se trata solo de una cuestión de seguridad nacional, sino de la seguridad colectiva de Europa» y ha reclamado que la «la protección de las fronteras exteriores de la UE es una responsabilidad compartida» de todos los Estados miembro.
«Lituania apoya una política migratoria de la UE clara y firme: una protección más sólida de las fronteras exteriores, retornos efectivos, una cooperación más estrecha con terceros países y solidaridad como pilar fundamental de todo ello», ha zanjado.
El primer ministro de Polonia, Donald Tusk, ha recomendado a España que «tome ejemplo» de su país y militarice la frontera con Marruecos como medida imprescindible para que «el espacio Schengen sobreviva» a la crisis migratoria desatada desde este pasado jueves en la ciudad autónoma de Ceuta.
Por su parte, el primer ministro de Reino Unido, Andy Burnham, ha ofrecido a España el apoyo de su país durante la crisis migratoria que atraviesa la ciudad autónoma de Ceuta.
Burnham, en declaraciones realizadas este viernes a los medios británicos desde Sheffield, ha declarado que lo que está ocurriendo en Ceuta es una cuestión que atañe «por encima de todo» a España pero su gobierno está en contacto «con las autoridades españolas para proporcionar ayuda pero para entender las implicaciones de esta situación». El Reino Unido no pertenece a la UE ni forma parte del Espacio Schengen.
El primer ministro británico tiende así una mano a las autoridades españolas en plena reacción contraria por parte de varios países de la Unión Europea, como Italia o Finlandia, que han reprochado al Gobierno español su actuación.
En respuesta a las críticas europeas, la Oficina de Información Diplomática remitió el jueves un texto de tres párrafos informando de que «esta crisis en Ceuta no tiene nada que ver con la regularización de migrantes aprobada por el Gobierno de España como falsamente se está diciendo desde alguna instancia. Es falso que ninguna persona que haya cruzado en estos días pueda acogerse a este proceso ya que este exige unos requisitos muy definidos, como acreditar la residencia en España antes del 1 de enero de 2026 y haber permanecido en España 5 meses continuados en el momento de presentar la solicitud».
Reiteraban además que «esta crisis tiene su origen en una interpretación de la decisión del Tribunal Supremo, que prohíbe las devoluciones de personas que acceden a nado, que ha sido instrumentalizada por las mafias y las organizaciones criminales para aprovecharse de la situación de extrema vulnerabilidad de las personas migrantes».
Y pese a la pasividad de la policía marroquí para actuar ante el paso de personas, insistían en que «la relación con Marruecos es excelente y la coordinación en migración y otros ámbitos sigue siendo muy intensa. Ambos países han acordado mecanismos de devolución de los migrantes que han cruzado ilegalmente la frontera». Para que el mensaje llegara a más gente, lo enviaron también en inglés, algo que no suele hacer la OID.
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