Meta ha conseguido que un visor de realidad virtual pese lo mismo que una baraja de naipes. La compañía presentó el miércoles en Connect, su conferencia anual para desarrolladores, las Meta VR Glasses, unas gafas de unos 100 gramos de peso que prometen ofrecer al usuario cine en 3D, partidos en directo vistos desde pista y un escritorio con varias pantallas para un PC conectado. Saldrán a la venta en primavera de 2027 por 1.300 dólares, unos 1.100 euros antes de impuestos, aunque la compañía todavía no ha comunicado el precio oficial en Europa.
Costarán 1.300 dólares y llegarán en primavera de 2027. La compañía renueva además sus Ray-Ban Meta y lanza unas gafas pensadas solo para hablar con una IA por 349 dólares, unos 300 euros antes de impuestos
Meta ha conseguido que un visor de realidad virtual pese lo mismo que una baraja de naipes. La compañía presentó el miércoles en Connect, su conferencia anual para desarrolladores, las Meta VR Glasses, unas gafas de unos 100 gramos de peso que prometen ofrecer al usuario cine en 3D, partidos en directo vistos desde pista y un escritorio con varias pantallas para un PC conectado. Saldrán a la venta en primavera de 2027 por 1.300 dólares, unos 1.100 euros antes de impuestos, aunque la compañía todavía no ha comunicado el precio oficial en Europa.
Es el producto más ambicioso que Meta ha fabricado en años y también el más revelador. Durante más de una década, la empresa de Mark Zuckerberg ha defendido que la realidad virtual sería la próxima gran plataforma, sin que las ventas de sus cascos Meta Quest acompañaran esa promesa.
Las VR Glasses, conocidas internamente como Project Phoenix, son en cierto modo una admisión de que el problema no era la realidad virtual en sí, sino lo pesados que resultaban los dispositivos hasta ahora. Otras compañías que han intentado entrar también en este terreno, como Apple con sus Vision Pro, se han encontrado con una realidad parecida.
Las VR Glasses son cinco veces más ligeras que unas Meta Quest 3 porque se han quitado casi todo de encima. En la montura van los sensores, las pantallas y los altavoces. El procesador y la batería viajan en una unidad de unos 300 gramos que se engancha al bolsillo o el cinturón y se conecta a las gafas con un cable óptico.
Dentro hay un procesador Snapdragon Reality Elite de Qualcomm y una batería que da autonomía para unas tres horas de vídeo. Suficiente para una película larga. Se puede cargar mientras se usa.
Las pantallas son micro-OLED, con una resolución de 2.412 x 2.288 píxeles por cada ojo. Eso les da una resolución de unos 37 píxeles por grado, frente a los 25 de Quest 3 y los 34 que Meta atribuye a las Apple Vision Pro. Esa medida es la que indica la nitidez del texto o la imagen en el campo de visión.
La mala noticia es que el campo de visión es de 70 grados en horizontal, frente a los 110 de Quest 3 o los más de 90 de las Vision Pro de Apple, así que la imagen se parece más a una ventana que a estar dentro de una escena si se mueve mucho la cabeza durante la experiencia.
No hay mandos en la caja. Las gafas se manejan con la mirada, los gestos y la voz, a través del asistente Meta AI. Al igual que en las gafas de Apple, que pesan unos 650 gramos, basta con mirar un botón y juntar el índice y el pulgar para pulsarlo, incluso con las manos apoyadas en el regazo. Quien quiera jugar como en una Quest podrá comprar aparte mandos especiales de control.
El contenido es donde Meta ha puesto más empeño. Las VR Glasses son el primer visor de realidad virtual con certificación IMAX Enhanced, y Disney+ empezará a ofrecer en noviembre, en algunos países, películas como Los Vengadores o Black Panther en 3D, con escenarios virtuales como Tatooine o la Torre de los Vengadores. HBO Max, Paramount+ y Peacock abrirán por primera vez sus catálogos en 3D.
La otra gran baza son los deportes. En EE.UU. Meta retransmitirá más de 100 eventos al año en directo con ESPN, MLB, NBC Sports, TNT Sports y UFC, con vídeo en 8K y visión de 180 grados.
Meta quiere venderlas también como herramienta de trabajo. Las gafas muestran varias pantallas virtuales, se conectan sin cables a un Mac o un PC y convierten cualquier mesa en un teclado. Añaden además llamadas con un holograma fotorrealista del usuario que funciona en WhatsApp o Zoom.
Aunque las VR glasses son el producto más ambicioso, Meta también ha actualizado sus gafas con inteligencia artificial. La tercera generación de las Ray-Ban Meta vendrá con una hora de batería adicional y una matriz de seis micrófonos que eliminan más del 90% del ruido de fondo al hablar con ellas. Habrá nuevos diseños y colores disponibles.
Más curiosas son las Ray-Ban Meta Audio. Tienen un peso de 43 gramos, 12 horas de autonomía y 349 dólares pero no tienen cámaras. Sirven para escuchar música, hacer llamadas y hablar con el asistente de IA. Estarán disponibles a partir del 13 de octubre.
Las Meta Ray-Ban Display, las únicas que la compañía ofrece con con pantalla integrada, estrenarán un nuevo modo de navegación que usa referencias visuales (como «gira a la izquierda en la casa amarilla»), en lugar del nombre de las calles.
Tecnología – Píxel

